Responsabilidad social

 

Jesús Iglesias hablando de responsabilidad social y valores en el congreso “Proyectos y utopías para un mundo mejor” organizado por la Fundación Valores y la Carta de la Tierra. Octubre 2011. Teatro-auditorio de la Casa de Campo, Madrid.

 

La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es la contribución empresarial al desarrollo sostenible, entendida desde la integración en el core business de la búsqueda de la generación de valor social, económico y ambiental positivos. Uno de los mayores retos en este proceso, y sobre los que hacemos mayor hincapié en Emprendae, es la adecuación de la teoría económica a dichos principios de responsabilidad y sostenibilidad mediante la correcta medición y el fomento de aquellas prácticas que aportan un verdadero valor positivo en los ámbitos expuestos (Economía de Valor).

La RSE promueve por tanto la concepción de la actividad emprendedora/empresarial como la semilla generadora de un nuevo tejido económico-social más responsable y sostenible desde la noción colaborativa, democrática y a escala humana. Nuestro principal objetivo a este respecto es proporcionar a nuestros beneficiarios una visión “glocal” (de principos globales pero aplicación local) sobre las implicaciones y, sobre todo, las posibilidades que ofrece, la Responsabilidad Social (RS) como eje motriz del espíritu emprendedor y la gestión empresarial, para con todas las esferas de nuestra sociedad: personal, colectiva y planetaria.

De forma concreta, plasmamos dicha visión en una serie de metodologías y herramientas prácticas de aplicación directa, que permiten:

  • Analizar y entender (el primer paso hacia la responsabilidad) las relaciones del mismo con su entorno, es decir con respecto a sus principales grupos de interés (stakeholders). Dos enfoques clave en este análisis los constituyen los derechos humanos y los de la Madre Tierra.
  • Desarrollar un plan de acción estratégico para la incorporación de los principios de la RS al proyecto desde su fase incipiente (emprendimiento), aprovechando así el potencial creativo (inteligencia colectiva) de la participación de los grupos de interés en la co-creación del mismo.