Economía

 


“El hombre debería mirarse a sí mismo no como una parte separada y distinta, sino como un ciudadano del mundo, como un miembro de la vasta comunidad de la naturaleza. Cualquier cosa que le concierna debería afectarle no más que todo aquello que concierna a cualquier otra parte igualmente importante de ese inmenso sistema” (Adam Smith, Historia de la Astronomía, 1795). Fotografía: realización propia.

 

Economía ecológica

La actual crisis económica es la consecuencia práctica de la consideración de la economía como un sistema cerrado, que ignora su interacción con los sistemas social, político-institucional y ambiental, de los cuales depende. En realidad la economía es un subsistema del sistema social, y opera además como un sistema abierto, en interacción permanente con los flujos biofísicos de la naturaleza. Al final hay una interdependencia entre lo social, lo económico y lo biofísico.

Frente a este paradigma convencional de entender el proceso económico, que genera  dolorosos costes sociales y un deterioro progresivo del medio ambiente y de la salud de las personas, emerge la economía ecológica como un nuevo paradigma capaz de proporcionar respuestas y soluciones apropiadas a los graves problemas a los que nos enfrentamos.

Hemos de dejar atrás la representación del desarrollo sostenible como aquel área donde se encuentran la economía, la sociedad y el medio ambiente (¿acaso cabe una economía al margen de la sociedad, o aislada de la naturaleza?), y pasar a una economía de sistema abierto, en permanente relación la naturaleza y el cuerpo social, de los cuales depende. 

Uno de nuestros socios es miembro de la Asociación de Economía Ecológica en España, lo que nos permite nutrirnos de análisis multidisciplinares y transdiciplinares de los problemas económicos, sociales y ambientales más relevantes. Tratamos de acercar este know-how, hasta el momento muy recluido en el ámbito de la investigación universitaria, al sector privado, esforzándonos para “traducirlo” e incorporarlo como servicios en la práctica cotidiana de microempresas y emprendedores. Ello es fundamental para el cambio de paradigma económico y superación de la actual crisis sistémica.

 

Economía de Valor(es)

La deliberada abstracción que el proceso económico hace del medio físico y sistema social en que se desenvuelve, le hace soslayar los daños e impactos que sobre él inflige, sólo registrando en términos monetarios el beneficio económico. Queremos registrar y cifrar también el deterioro ambiental y el daño social ocasionados, para penalizarlos e incentivar a la sociedad a un cambio de rumbo, pero sobre todo, queremos cifrar y hacer emerger el flujo de valor ambiental y social positivos que ciertas prácticas económicas comportan, hasta el momento no suficientemente reconocidas, y estimular a la sociedad y al mercado para que las extiendan.