Sostenibilidad

 

La Vera y la Marisma de Doñana, un ecosistema en constante transformación. Fotografía: realización propia.

Sostenibilidad, entendida desde un punto de vista físico, significa durabilidad o viabilidad de un sistema (físico) en el tiempo. Implica el reconocimiento de límites, que la naturaleza nos impone debido a la Termodinámica. Pero ello no debe identificarse con una parálisis, sino con un equilibrio dinámico muy rico en cambios y transformaciones, aunque siempre supeditado a las limitaciones que impone el territorio, de ahí su armonía con el medio circundante (el “medio ambiente”) y viabilidad en el tiempo.

Según Herman Daly, uno de los padres de la economía ecológica, para que un sistema sea sostenible se ha de verificar la triple condición de que: 1) Utilice los recursos renovables a una tasa que no supere el ritmo de su generación; 2) Utilice los recursos no renovables a una tasa que no supere el ritmo de desarrollo de sustitutos renovables; y 3) No contamine los ecosistemas por encima de la capacidad de éstos de asimilar dicha contaminación. Para ser sostenibles debemos imitar el funcionamiento de la naturaleza. El reto reside en ser capaces de incorporar en nuestros sistemas socioeconómicos y pautas cotidianas de comportamiento, principios de biomímesis y características de funcionamiento de los sistemas naturales que han resultado esenciales para el sostenimiento de la vida en el planeta a lo largo de millones de años.


Nuestra visión y encuadre de la sostenibilidad es por tanto global y sumamente ambiciosa (la sostenibilidad, o será global o no será), para a continuación descender a lo más próximo e integrar sus principios de forma transversal en todos nuestros proyectos, actividades y acciones (think global, act local). En este marco conceptual, y dados nuestros campos de especialización, las áreas de trabajo en las que intervenimos son:

Medio Ambiente Ciudad y Territorio Movilidad y Transporte Economía Responsabilidad Social